Cuarenta años de marchas de orgullo LGBTIQ+ en Bogotá

Conmemoramos las historias, memorias y lugares propios de la marcha, para que sus caminos simbólicos y espaciales conquistados nunca sean olvidados

Cuarenta años de marchas de orgullo LGBTIQ+ en Bogotá

con el IDPC

Por: María Andrea Campo | Equipo de Comunicaciones

miércoles, junio 29, 2022

La evolución de las marchas de orgullo en Colombia y en el mundo ha sido larga pero fructuosa a través de los años. Hoy la marcha de orgullo en Bogotá se ha convertido en una de las mayores movilizaciones del país. ¿Cómo fue esto posible? Los invitamos al lanzamiento de un libro que recopila estas historias y testimonios: Mi marcha.

Este libro aborda los tránsitos y los tiempos, siempre cambiantes, de una experiencia colectiva vital para la construcción de ciudadanía en Bogotá. Contempla tanto los logros de las marchas de orgullo al fortalecer la agencia social como los desencuentros y las tensiones internas que han hecho parte de su recorrido. Transitemos entre los lugares y las identidades que las han configurado a lo largo de ya cuatro décadas.
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En el marco del Festival de la Igualdad, se realizará este evento en el Museo Nacional también para celebrar el Día del Orgullo. ‘Mi marcha’ explora la transformación de la movilización LGBTIQ+, de las personas gays, lesbianas, transgéneros, bisexuales, intersexuales, queer y de los miembros de todas las identidades de género y orientaciones sexuales, como una forma de apropiarse del patrimonio urbano de la ciudad con orgullo, altivez y memoria.

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Este es un libro de El Sello Editorial del IDPC, del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, y como todos sus libros, nos lleva por un recorrido urbano a través del tiempo, en fotografías, testimonios, voces diversas, activistas, líderes, participantes y espectadores. Nos hacemos uno en el camino del libro, apropiándonos de su recorrido así como las marchas lo han hecho poco a poco en Bogotá y en el mundo.


Según Meg Metcalf, de Library of Congress, el 28 de junio de 1970, se llevaron a cabo las primeras marchas de orgullo en Nueva York, Los Ángeles y Chicago. Estas conmemoraban el primer aniversario de los levantamientos de Stonewall. Un año antes, una serie de protestas se formaron en respuesta a una redada policial en el bar Stonewall Inn en el barrio de Greenwhich Village de Nueva York. Miles de personas LGBTIQ+, los clientes de Stonewall, otros bares de gays y lesbianas de Village, se reunieron para manifestarse cuando la policía se tornó violenta. Estos disturbios marcarían un antes y después del movimiento de liberación gay y de la lucha activista por la igualdad de derechos LGBTIQ+ en Estados Unidos y en el mundo.


Pueden ver aquí un video de esta primera marcha de orgullo del Desfile del Día de Liberación en Christopher Street

De este año en adelante la marcha no sólo es una oportunidad para conmemorar y manifestarse sino también para generar un sentimiento de orgullo y confianza para las personas LGTBIQ+, para fomentar su libre expresión. “Después de Stonewall, los homosexuales se volvieron mucho más visibles no sólo para el mundo exterior, sino para ellos mismos. En Stonewall se formó una comunidad y una ideología. Antes no había orgullo sólo miedo gay, soledad gay y desconfianza gay y odio a uno mismo”, escribió Edmund White (fuente). Las marchas que se realizan el 28 de junio son una oportunidad para desarrollar fortaleza, apoyo, comunidad, valentía, dignidad y autoestima, para todas las personas que les han dicho una y otra vez, incluso violenta y discriminatoriamente, que no encajan en la sociedad heteronormativa.


El concepto de heteronormatividad fue desarrollado, en parte, por la socióloga Judith Butler. ‘Hetero’ hace referencia a la heterosexualidad, es decir, la orientación sexual hacia el género ‘opuesto’. ‘Normatividad’ hace alusión a las normas internalizadas y lineales que restringen la identidad y los cuerpos de las personas. Es lineal de manera que no permite otras opciones y es internalizada porque se percibe como ‘natural’. Por ejemplo, al nacer una persona se determina su sexo lo cual inmediatamente dicta una sola expresión de género y su correspondiente práctica sexual predeterminada. Si el sexo es femenino, la sociedad impone una norma de género y su sexualidad: las niñas son las únicas que deben usar falda, maquillaje o dejarse el pelo largo y a las niñas les gustan los niños. Lo mismo para el sexo masculino, en una linealidad reiterada y ritual de sexo—género—deseo—y práctica sexual. Esta heteronormatividad clasifica y produce cuerpos para que sean cisgénero, es decir, correspondientes en su sexo y género, y para que sean heterosexuales. Son estas normas sociales las que subvierte la marcha de orgullo celebrada el 28 de junio. La marcha nos recuerda que estas reglas cis-hetero no son naturales ni espontáneas ni obligatorias, sino que se rigen por ciertas prácticas e ideas de la sociedad que son desmantelables y flexibles a la admisión de otras maneras de ser y de ocupar el espacio.


La apropiación social del espacio público y patrimonial de las personas LGBTIQ+

La palabra “patrimonio” viene del latín patri (‘padre’) y monium (‘recibido’), que significa «lo recibido por línea paterna». Proviene de la época romana en la que la propiedad de los padres se transmitía de generación a generación y todos los miembros de su familia tenían derecho sobre ella. Esto significa que todos tenemos derecho al patrimonio cultural de Bogotá, a las ideas, historias, memorias, ladrillos, edificios, casas y secretos detrás de nuestra ciudad. Todos los bogotanos tenemos derecho a apropiarlo y reclamarlo como nuestro.


Históricamente las personas LGBTIQ+ no han podido apropiarse de su derecho al patrimonio urbano de la ciudad. La expresión de una identidad de género o de una orientación sexual alterna a la forma en la que la sociedad determina como debemos ser y amar ha sido reprimida con discriminaciones y rechazos en el hogar, en el trabajo y en la vivienda, con violencias físicas y mentales y con amenazas para esconderse, contenerse o huir. Esta tensión entre mantener quien se es en privado y la libertad de mostrarse en público es el punto del orgullo, es estar orgulloso de ser, y más allá, de poder ser en la calle, en la ciudad, en la vida.

“Trabajamos por la liberación social y liberación sexual”. Foto: Manuel Antonio Velandia, 1982


Cada 28 de junio hace 40 años aflora en las calles de Bogotá la marcha de orgullo LGBTIQ+. Según Capital en conflicto, en 1982 fue la primera Marcha homosexual en Colombia, la tercera en América Latina, la primera fue en la ciudad de Santiago de Chile, y la segunda en Lima. Ese año, unas 30 personas pintaron en sus caras su documento de identidad, con el que los encerraban en Monserrate, y marcharon. Sus consignas abanderadas fueron: “Saltemos por la ventana”, “Ni delincuentes ni antisociales, simplemente homosexuales” y “Madre, si tú amas a tu hombre, deja que yo ame el mío”. Convocados por el Grupo de Encuentro por la Liberación de los Gueis (GELG) y el Movimiento de Liberación Homosexual de Colombia, se reunieron en la Plaza de Toros de Santamaría y caminaron hasta la Plazoleta de Las Nieves para celebrar que la homosexualidad había dejado de ser un delito en el Código Penal colombiano.

“La justificación por la que hicimos la primera marcha, fue que celebrábamos que ya no éramos delincuentes. (...) En esta marcha participó por primera vez una lesbiana y también una chica trans, nos regalaron claveles a quienes marchábamos. Adicionalmente, dos lesbianas caminaron junto a nosotros e hicieron las fotografías, dejando el testimonio visual de la memoria.”

-Manuel Antonio Velandia (Fuente: Semanario Voz)

De las calles a la radio

Si quieren saber más sobre la ocupación del espacio público y las conquistas de la historia y la identidad los invitamos a escuchar nuestro programa de radio y podcast hoy miércoles 29 de junio. Nos acompaña Ximena Bernal, la coordinadora de publicaciones del IDPC. Este sello nos presenta con atlas, guías, archivos, fotografías, ilustraciones, stickers, juegos e investigaciones que son nuestra brújula por nuestros espacios diarios, nuestras historias, memorias, tradiciones, saberes y prácticas que van desde y hacia Los Cerros de la ciudad. En el programa nos vamos de paseo por Bogotá, atravesamos sus barrios, cuadras, localidades, comunidades, parques, plazas. Nos abordan sus preguntas, nos obligan a ver, escuchar y a pensar en la ciudad, en el otro y en nosotros mismos.


¿Nos acompañan? Hoy a las 8:00 p.m. por la HJUT 106.9 FM Bogotá o pueden conectarse online

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