- Impreso
La pandemia de COVID-19 ha dejado al descubierto las profundas fragilidades de nuestro sistema social, económico y ambiental, pero también ha abierto una ventana de esperanza hacia la posibilidad de construir un futuro más solidario y sostenible. La crisis global provocada por un virus microscópico no solo paralizó el mundo, sino que evidenció las desigualdades estructurales, la debilidad de los sistemas políticos y la insostenibilidad del modelo económico basado en el consumismo y la explotación desmedida de los recursos naturales. Sin embargo, en medio de esta crisis civilizatoria, surgieron actos de solidaridad y cooperación que demostraron que la humanidad tiene la capacidad de reinventarse y trabajar colectivamente por un bien común. La pandemia nos obligó a regresar a lo esencial: el cuidado, el afecto y la vida en comunidad. En el hogar, redescubrimos la importancia de las relaciones humanas y la economía del cuidado y desafiamos las lógicas individualistas del sistema capitalista. Además, la crisis aceleró la reflexión sobre la necesidad de transitar hacia un modelo de sociedad más justo, equitativo y respetuoso con el medioambiente. La solidaridad, como valor arraigado en la humanidad, se manifestó en iniciativas comunitarias, redes de apoyo mutuo y prácticas de autogestión que ofrecen un camino hacia la esperanza. La esperanza radica en la capacidad humana de cooperar, innovar y transformar las crisis en oportunidades. La transición hacia una sociedad basada en la solidaridad y la reciprocidad e inspirada en prácticas ancestrales y en la economía solidaria es posible. Este camino, aunque incierto, nos invita a soñar con un futuro donde la justicia social, la equidad y el respeto por la vida en todas sus formas sean los pilares de un nuevo pacto civilizatorio.
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Isbn978-958-732-802-8
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Peso0.16 kg.
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Tamaño13 x 21 cm.
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Número de páginas154
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Año de edición2025
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Edición1
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EncuadernaciónRústica
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ReferenciaUCU10463
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Código de barras9789587328028