search
Subtotal USD $ 0,00
Total USD $ 0,00
  • Impreso
Los artistas y la política

Los artistas y la política

  • Año de edición 2022
USD $ 20,66

Con todas estas voces gritando en sus oídos, ¿cómo puede el artista seguir en paz en su estudio, contemplando su modelo o su manzana en la fría luz que atraviesa la ventana? Se ve obligado a participar en política. Dos causas de suprema importancia para él están en juego: la primera es su propia supervivencia; la otra es la supervivencia de su arte. Virginia Woolf El arte y la literatura, en estos ensayos, aparecen como instancias democráticas y necesarias para un nuevo mundo. La idea de que un artista no puede y no debe separarse de su entorno es repetida una y otra vez en los textos, que nos muestran a una Woolf que cree en un mundo distinto al que conoció: una literatura y un arte nuevos. Solo podemos imaginar la reacción que tendría en una época donde la información es lo más fácil de conseguir. Pero sus palabras siguen llamándonos a apoderarnos de la literatura y a hacerla nuestra, en vez de dejarla en las manos de la elite. Como la propia Virginia dice: “la literatura no es terreno privado de nadie”, así que no hay razones para no disfrutarla nosotros mismos. Ana María Álvarez

Con todas estas voces gritando en sus oídos, ¿cómo puede el artista seguir en paz en su estudio, contemplando su modelo o su manzana en la fría luz que atraviesa la ventana? Se ve obligado a participar en política. Dos causas de suprema importancia para él están en juego: la primera es su propia supervivencia; la otra es la supervivencia de su arte. Virginia Woolf El arte y la literatura, en estos ensayos, aparecen como instancias democráticas y necesarias para un nuevo mundo. La idea de que un artista no puede y no debe separarse de su entorno es repetida una y otra vez en los textos, que nos muestran a una Woolf que cree en un mundo distinto al que conoció: una literatura y un arte nuevos. Solo podemos imaginar la reacción que tendría en una época donde la información es lo más fácil de conseguir. Pero sus palabras siguen llamándonos a apoderarnos de la literatura y a hacerla nuestra, en vez de dejarla en las manos de la elite. Como la propia Virginia dice: “la literatura no es terreno privado de nadie”, así que no hay razones para no disfrutarla nosotros mismos. Ana María Álvarez
  • Isbn
    978-987-8413-92-1
  • Peso
    0.22 kg.
  • Tamaño
    15 x 23 cm.
  • Número de páginas
    160
  • Año de edición
    2022
  • Edición
    1
  • Encuadernación
    Rústica
  • Referencia
    GOD10097
  • Colección
  • Código de barras
    9789878413921
Virginia Woolf

Virginia Woolf

Autor

(Adeline Virginia Stephen) nació en Londres en 1882, hija del escritor Sir Leslie Stephen y Julia Prinsep Jackson. Sir Leslie estaba emparentado con William Thackeray, y frecuentaban su casa escritores como Henry James (cuya influencia en Virginia Woolf es notoria), Alfred Tennyson o Thomas Hardy.
Julia era de una belleza extraordinaria, por lo que fue modelo de los pintores prerrafelitas, entre ellos Edward Burne Jones. La muerte repentina de su madre, acontecida cuando Virginia sólo tenía 13 años, fue la causa de su primera depresión. A ella se sumaron otras a lo largo de su vida, además de padecer un trastorno bipolar. Una situación tal vez derivada de los abusos sexuales que al parecer padeció llevados a cabo por sus hermanastros.
Tras la muerte de su padre, Virginia se trasladó con su hermana Vanessa al barrio de Blooms­bury, donde frecuentó a los miembros del conocido grupo y a otros intelectuales: Lytton Stra­chey, Keynes, Wittgenstein, Bertrand Russell, Gerald Brenan, Dora Carrington y Leonard Woolf entre ellos. En 1912 se casó con Leonard Woolf, y con él fundó la famosa editorial Hogarth Press, en la que además de publicarse las obras de Virginia, aparecieron libros importantes de Sigmund Freud, T. S. Eliot o Katherine Mansfield. En 1922 Virginia conoció a Vita Sackville-West, con la que estableció una relación sentimental que duró varios años, sin que por ello se resintiera la que mantenía con Leonard. De hecho, Orlando, una de las mejores novelas de Virginia estaba dedicada a Vita.

El 28 de marzo de 1941 Virginia se suicidó. Llenó de piedras los bolsillos de su abrigo, y se sumergió en el río Ouse.