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Platón

Platón

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ARISTOCLES no fundó la Academia para buscar la inmortalidad del alma ni para hacer elucubraciones etéreas sino para formar políticos y gobernantes. Aquello fue lo extraordinario de su vida. Por lo demás vivió como el común de los mortales de su época: tomaba vino, vendía aceite de sus olivos, hacía bromas y usaba frases coloquiales como: "zapatero, a tus zapatos", "para colmo de males" y "pisándole los talones". Y corrió los riesgos y sufrió las humillaciones que solían padecer la mayoría de los disidentes de su sociedad: fue vendido como esclavo, hecho prisionero y amenazado de muerte por mercenarios. Solo que lo llamaban PLATÓN. Con este alias no ha muerto, y es, hasta hoy, el más grande pensador político de todos los tiempos. Ocurrió hace veinticinco siglos. De aquella lejana época a los tiempos de hoy, mucho se ha dicho de PLATÓN, pero es mucho más lo que se ha dejado de decir, por la mezquindad de quienes se han aprovechado de su pensamiento o por la cobardía y la negligencia de sus seguidores. De entrada se han dejado de advertir cosas como estas: la conducta del príncipe, tan malévolamente descrita por MAQUIAVELO, no es una creación original del pensador florentino: es la descripción del perfil de la personalidad del tirano, que PLATÓN hace en la República; la célebre teoría del origen contractualista del Estado no es de LOCKE ni de ROUSSEAU sino fruto del serio y profundo estudio que hizo el filósofo ateniense para fundar el Estado; las formas de gobierno, no fueron estudiadas originalmente por MONTESQUIEU, sino por PLATÓN; la legendaria frase "el hombre es lobo para el hombre" no es de HOBBES sino del fundador de la Academia, y, en Colombia cuando nuestras compañeras de viaje por este valle de alegrías y miserias, comenzaron a reclamar la igualdad de derechos en los años cincuenta del siglo pasado, ya PLATÓN había expresado este anhelo dos mil trescientos años antes en sus diálogos República y Leyes como principio elemental de la conducción del Estado.

ARISTOCLES no fundó la Academia para buscar la inmortalidad del alma ni para hacer elucubraciones etéreas sino para formar políticos y gobernantes. Aquello fue lo extraordinario de su vida. Por lo demás vivió como el común de los mortales de su época: tomaba vino, vendía aceite de sus olivos, hacía bromas y usaba frases coloquiales como: "zapatero, a tus zapatos", "para colmo de males" y "pisándole los talones". Y corrió los riesgos y sufrió las humillaciones que solían padecer la mayoría de los disidentes de su sociedad: fue vendido como esclavo, hecho prisionero y amenazado de muerte por mercenarios. Solo que lo llamaban PLATÓN. Con este alias no ha muerto, y es, hasta hoy, el más grande pensador político de todos los tiempos. Ocurrió hace veinticinco siglos. De aquella lejana época a los tiempos de hoy, mucho se ha dicho de PLATÓN, pero es mucho más lo que se ha dejado de decir, por la mezquindad de quienes se han aprovechado de su pensamiento o por la cobardía y la negligencia de sus seguidores. De entrada se han dejado de advertir cosas como estas: la conducta del príncipe, tan malévolamente descrita por MAQUIAVELO, no es una creación original del pensador florentino: es la descripción del perfil de la personalidad del tirano, que PLATÓN hace en la República; la célebre teoría del origen contractualista del Estado no es de LOCKE ni de ROUSSEAU sino fruto del serio y profundo estudio que hizo el filósofo ateniense para fundar el Estado; las formas de gobierno, no fueron estudiadas originalmente por MONTESQUIEU, sino por PLATÓN; la legendaria frase "el hombre es lobo para el hombre" no es de HOBBES sino del fundador de la Academia, y, en Colombia cuando nuestras compañeras de viaje por este valle de alegrías y miserias, comenzaron a reclamar la igualdad de derechos en los años cincuenta del siglo pasado, ya PLATÓN había expresado este anhelo dos mil trescientos años antes en sus diálogos República y Leyes como principio elemental de la conducción del Estado.
  • Isbn
    9789583516559
  • Peso
    2 MB
  • Número de páginas
    312
  • Idioma
    Español
  • Formato
    PDF
  • Protección
    DRM
  • Referencia
    BKW187370